Preguntas frecuentes

Preguntas frecuentes

¿Para qué necesito un psicólogo?

Para sentirte mejor, así de claro. Sentirte mejor ante una situación difícil, compleja o que va mucho tiempo sucediendo y que no sabes muy bien cómo cambiarla. Es habitual que, en algunos momentos de la vida, se nos cruce una situación particularmente difícil de superar y pidamos asistencia a las personas en las que más confiamos para que nos ayuden a seguir adelante. Sin embargo, esto no suele ser suficiente, tanto porque nos podemos sentir incómodos  o  porque no queremos "molestar" más a los que queremos.
Una mirada objetiva y compresiva de la situación hace que el malestar pueda tener un entendimiento diferente, y por ende producir alternativas que no fueron consideradas individualmente. Un psicólogo es un profesional que pone a disposición de las personas la posibilidad tangible de cambio, un cambio hacia el bienestar y con el fin más importante de que la persona pueda sentirse mejor. 

¿Qué es la terapia psicológica y en qué consiste?

La terapia psicológica es el nombre que se le da al proceso de cambio personal llevado a través de uno o varios profesionales con la finalidad de conseguir alivio a un malestar psicológico o psicosomático. 
Cuando una persona comienza una terapia, tenga claro o no lo que le sucede, empieza a desarrollar herramientas que le permitirán producir el cambio esperado, de forma que que poco a poco el alivio pueda producirse. No es fácil, pero no es imposible. La terapia psicológica es un tratamiento científicamente comprobado en su eficacia y tiene una consideración muy importante en el mundo contemporáneo, sobre todo en lo que se refiere a las ciencias de la salud en general.
La terapia psicológica consiste en una serie de pasos donde la persona y el profesional se ponen de a cuerdo para realizar el cambio. Es una especie de contrato que pone en evidencia este deseo de cambio de la persona y el compromiso profesional del terapeuta para llevar a cabo este proceso. Existe por ende un compromiso de las dos partes y, aunque el esfuerzo pueda ser considerable, la persona se ve recompensada en cuanto la mejora comienza a sentirse.
Dependiendo del caso, las sesiones de terapia se dan una vez a la semana y duran una media de 50 minutos si es individual. Para terapias de parejas y familias suele extenderse durante una hora y una hora y media. 

¿Cuánto dura la terapia?

La terapia psicológica dura lo menos posible pero lo máximo necesario. Cada persona tiene su propio ritmo y su propio tiempo, y esto es algo importante a considerar. Sin embargo, la eficacia de la terapia se comienza a notar normalmente a partir de la décima sesión. Cuando la mejora es perceptible, lo que se hace es comenzar a distanciar las sesiones hasta que se llega al punto de desenlace, conocido como protocolo de seguimiento. Esto involucra un seguimiento mensual, cada vez más espaciado, hasta que la propia persona, familia o pareja logren por sus propios medios estabilizarse de manera satisfactoria.

¿Se pueden combinar las terapias psicológicas y psiquiátricas? 

¡Por supuesto! Está demostrado que, para ciertos malestares como por ejemplo la depresión y la ansiedad, esta combinación es lo que se recomienda para obtener mejores resultados a través del tiempo. Cuando el malestar se ha vuelto crónico y por tanto ha llegado a un punto muy alto, es normal que lo biológico se vea también afectado ya que como todos sabemos, mente y cuerpo están unidos. Al pasar mucho tiempo con un malestar, el cuerpo comienza también a dar señales típicas de decaimiento como cansancio excesivo, pensamientos recurrentes, tics, desorientación, adormecimiento, irritación, entre otros. Si los síntomas resultan incontrolables por voluntad propia, estos representan muchas veces alertas que avisan de que una ayuda psiquiátrica es recomendable. Los psicólogos no medican, por lo tanto este trabajo complementario es muy efectivo. La derivación puede comenzar desde el psicólogo o desde el psiquiatra tras una evaluación previa.